NABARLUR. Euskal herriko lurraldetasun historikoa erakusten duen webgune bat da. Europan estatu burujabea zen NAFARROA.

NABARLUR. Un espacio en el que se muestra la territorialidad histórica de Vasconia. El ámbito en el que se desarrolló un pueblo, su idioma, y su Estado, independiente y reconocido en toda Europa, NAVARRA.
Mostrando entradas con la etiqueta Araba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Araba. Mostrar todas las entradas

2020-04-06

Nafarroako elizbarrutiak Erdi Aroan - Diócesis navarras en la Edad Media (I)

Nafarroako elizbarrutiak X-XI. mende artean - Diócesis navarras entre los siglos X y XI

Hechos destacados:
-. 1045: Conquista de Calahorra. Traslado de la sede desde Nájera en 1047.
-. Entre 1052 y 1064 la diócesis de Valpuesta estuvo unida a la de Calahorra.
-. El vizconde de Zuberoa integra su territorio en la diócesis de Oloron separándolo de Dax en 1058.
-. Las diócesis de Valpuesta y Oca se unieron en la de Burgos en 1075.
-. Asesinato del rey Sancho IV de Pamplona en 1076. Alfonso VI de León y Castilla toma Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y La Rioja.
-. Se suprime la diócesis de Araba y se integra en la de Calahorra en 1087.

*Tudela y su ribera, hasta el año 1119, se encuentra en territorio musulmán.
*La Valdonsella (Aragón) forma parte de la diócesis de Pamplona.

Artículo relacionado: Repartición de Vasconia en obispados

2020-04-04

Nafarroako elizbarrutiak Erdi Aroan - Diócesis navarras en la Edad Media (II)

Nafarroako elizbarrutiak XII-XVI mende artean - Diócesis navarras entre los siglos XII y XVI

1. Burgosko elizbarrutia: Bizkaiko mendebaldea (Enkarterri), Gaubeako bikariotza eta Errioxako mendebaldea.

2. Kalagorriko elizbarrutiak: Bizkaiko gainerako eskualdeak, Araba, Gipuzkoako Deba bailara, Nafarroako Viana inguruko herriak eta Errioxako gainerako eskualdeak. 

3. Iruñeko elizbarrutia: Nafarroa Garaiaren Pirinio eta erdi aldea eta Gipuzkoako erdiko eskualdeak. Oion eta Baldonsellako eskualdea ere elizbarrutiko zati bat zen. 

4. Baionako elizbarrutia: Lapurdi, Arberoa, Baigorri, Ortzaize, Garazi, Luzaide, Landibarre, Oarsoaldea, Urumea eta Bidasoa ibaien arroak Basaburua Txikia izan ezik. 

5. Akizeko elizbarrutia: Agramont, Amikuze eta Oztibarre. 

6. Oloroeko elizbarrutia: Zuberoa. 

7. Tarazonako elizbarrutia: Alfaro eta Tuterako eskualdea.

8. Zaragozako elizbarrutia: Kortes herria. 



                                                               -------------------------------- 


1. Diócesis de Burgos: Encartaciones, Valdegobía y zona occidental de la Rioja. 

2. Diócesis de Calahorra: Resto de Bizkaia y Araba, valle del Deba, zona de Viana y resto de la Rioja. 

3. Diócesis de Pamplona: Valles pirenaicos, zona media de Navarra y zona central de Gipuzkoa. Oyon y la comarca de Valdonsella también formaba parte de esta diócesis. 

4. Diócesis de Baiona: Lapurdi, Arberoa, Baigorri, Oses, Ciza, Valcarlos, Lantabat, Oarsoaldea y las cuencas del Urumea y del Bidasoa a excepción de Basaburua menor. 

5. Diócesis de Dax: Agramont, Mixa y Ostabarets. 

6. Diócesis de Olorón: Zuberoa. 

7. Diócesis de Tarazona: Comarca de Tudela y Alfaro. 

8. Diócesis de Zaragoza: Pueblo de Cortes.

2020-04-02

Navarra en el Codex Calixtinus

El Códice Calixtino es un famoso manuscrito de mediados del siglo XII en el que se incluye el Liber Sancti Iacobi, una curiosa guía para los peregrinos que recorrían el camino hacia Santiago de Compostela. En lo referente a su paso por Navarra, el autor, un monje francés, hace una breve reseña de la tierra y no escatima insultos a la hora de describir de forma distorsionada a los navarros, a los que trata malintencionadamente de ridiculizar. Contiene también referencias a su lengua, el euskera, en la que comparte un pequeño diccionario con palabras corrientes.

Por otro lado, considera acertadamente navarros tanto a alaveses como a vizcaínos, reconociendo la territorialidad de Navarra desde Baiona hasta los Montes de Oca, incluidas Áraba, Bizkaia y La Rioja, cosa que se corrobora en los documentos de la época que afirman que Alfonso I el Batallador, además de en Aragón, reinaba en todo este territorio entre Baiona y Belorado. En algunos párrafos distingue vascos de navarros, pero se refiere a los del norte de los Pirineos, lo que ahora conocemos como Iparralde, Ipar Euskal Herria o Pays Basque, que ya entonces se conocía así: País o tierra de Bascos.

Mapa de Navarra hacia el año 1134


En el camino de Santiago, por la vía de Tolosa [Toulouse], pasado el río Garona, se encuentra en primer lugar la tierra de Gascuña; y luego, pasado el Somport, la tierra de Aragón y después Navarra, hasta el Puente de Arga y más allá.

(...), ya cerca de Port de Ciza [Ibañeta], se encuentra el país vasco, que tiene en la costa hacia el norte la ciudad de Baiona. Esta tierra es bárbara por su lengua, llena de bosques, montuosa, desolada de pan, vino y de todo alimento del cuerpo, salvo el consuelo de las manzanas, la sidra y la leche. En esta tierra, a saber, cerca de Port de Ciza, en el pueblo llamado Ostabat y en los de San Juan y San Michel se hallan unos malvados portazgueros, los cuales totalmente se condenan; pues saliendo al camino a los peregrinos con dos o tres dardos cobran por la fuerza injustos tributos. Y si algún viajero se niega a darles los dineros que les han pedido, le pagan con los dardos y le quitan el censo, insultándole y registrándole hasta las calzas.

Son feroces y la tierra en que moran es feroz, silvestre y bárbara: la ferocidad de sus caras y los gruñidos de su bárbara lengua aterrorizan el corazón de quienes los ven. Aunque legalmente solamente deben cobrar tributo a los mercaderes, lo reciben injustamente de los peregrinos y de todos los viajeros. Cuando deben cobrar normalmente de cualquier cosa cuatro monedas o seis, cobran ocho o doce, es decir, el doble. Por lo cual mandamos y rogamos que estos portazgueros con el rey de Aragón [Alfonso I el Batallador] y los demás potentados que reciben de ellos los dineros del tributo, y todos los que lo consienten, a saber: Raimundo de Solis y Viviano de Agramonte y el Vizconde de San Miguel con toda su descendencia, junto con los antedichos barqueros y Arnaldo de Guinia con todos sus descendientes futuros y con los demás señores de los citados ríos, que injustamente reciben de aquellos mismos barqueros los dineros de la navegación, con los sacerdotes también que a sabiendas les dan confesión o comunión, o les celebran oficios divinos, o los admiten en la iglesia, sean excomulgados no sólo en las sedes episcopales de sus respectivas tierras, sino también, oyéndolo los peregrinos, en la basílica de Santiago, hasta que por larga y pública penitencia se arrepientan y moderen sus tributos. Y cualquier prelado que, por caridad o por lucro, quiera perdonarlos de esto, sea herido por la espada del anatema. Y sépase que dichos portazgueros en modo alguno deben percibir tributo de los peregrinos, y los repetidos barqueros sólo deben cobrar un óbolo por la travesía de dos hombres, si son ricos, y por su caballo un solo dinero, pero de los pobres nada. Y deben tener también barcas grandes en que holgadamente puedan entrar las caballerías y los hombres.

En el país vasco hay en el camino de Santiago un monte muy alto que se llama Port de Ciza, o porque allí se halla la puerta de Hispania, o porque por dicho monte se transportan las cosas necesarias de una tierra a otra; y su subida tiene ocho millas y su bajada igualmente ocho. Su altura es tanta que parece tocar al cielo. Al que lo escala le parece que puede alcanzar el cielo con la mano. Desde su cumbre pueden verse el mar británico y el occidental, y las tierras de tres países, a saber: de Castilla, de Aragón y de Francia. En la cima del mismo monte hay un lugar llamado la Cruz de Carlomagno, porque en él con hachas, con piquetas, con azadas y demás herramientas abrió una senda Carlomagno al dirigirse a Hispania con sus ejércitos en otro tiempo y por último, arrodillado de cara a Galicia elevó sus preces a Dios y Santiago. Por lo cual, doblando allí sus rodillas los peregrinos suelen rezar mirando hacia Santiago y todos ellos clavan sendas cruces, que allí pueden encontrarse a millares. Por esto se considera aquel lugar el primero de la oración a Santiago.

En este mismo monte, antes de que creciese plenamente por tierras españolas la cristiandad, los impíos navarros y vascos solían no solo robar a los peregrinos que se dirigían a Santiago, sino también cabalgarlos como asnos, y matarlos. Junto a este monte, hacia el norte, hay un valle que se llama Valcarlos, en el que acampó el mismo Carlomagno con sus ejércitos cuando los guerreros fueron muertos en Roncesvalles, y por el que pasan también muchos peregrinos que van a Santiago y no quieren escalar el monte. Luego, pues, en el descenso del monte se encuentra el hospital y la iglesia en donde está el peñasco que el poderoso héroe Roldán partió con su espada de arriba a abajo de tres golpes. Después se halla Roncesvalles, lugar en que en otro tiempo se libro la gran batalla en la cual el rey Marsilio, Roldán y Oliveros y otros ciento cuarenta mil guerreros cristianos y sarracenos fueron muertos.

Tras este valle se encuentra Navarra, tierra considerada feliz por el pan, el vino, la leche y los ganados. Los navarros y los vascos son muy semejantes en cuanto a comidas, trajes, y lengua, pero los vascos son algo más blancos de rostro que los navarros. Estos se visten con paños negros y cortos hasta las rodillas solamente, a la manera de los escoceses, y usan un calzado que llaman albarcas, hechas de cuero con pelo, sin curtir, atadas al pie con correas, que sólo resguardan la planta del pie, dejando desnudo el resto. Gastan unos capotes de lana negra, largos hasta los codos y orlados a la manera de una paenula, (la paenula era una especie de capota de viaje, largo hasta las rodillas, cerrado y sin mangas, con un agujero para la cabeza y un capuchón) que llaman sayas. Comen, beben y visten puercamente. Pues toda la familia de una casa navarra, tanto el siervo como el señor, lo mismo la sierva que la señora, suelen comer todo el alimento mezclado al mismo tiempo en una cazuela, no con cuchara, sino con las manos, y suelen beber por un vaso. Si los vieras comer, los tomarías por perros o cerdos comiendo. Y si los oyeses hablar, te recordarían el ladrido de los perros, pues su lengua es completamente bárbara. A Dios le llaman urcia; a la Madre de Dios, andrea Maria; al pan, orgui; al vino, ardum; a la carne, aragui; al pescado, araign; a la casa, echea; al dueño de la casa, iaona; a la señora, andrea; a la iglesia, elicera; al presbítero, belaterra, lo que quiere decir bella tierra; al trigo, gari; al agua, uric; al rey, ereguia; a Santiago, iaona domne Iacue.

Este es pueblo bárbaro, distinto de todos los demás en costumbres y modo de ser, colmado de maldades, oscuro de color, de aspecto innoble, depravado, perverso, pérfido, desleal y falso, lujurioso, borracho, en toda suerte de violencias ducho, feroz, silvestre, malvado y réprobo, impío y áspero, cruel y pendenciero, falto de cualquier virtud y diestro en todos los vicios e iniquidades; parecido en maldad a los getas y sarracenos, y enemigo de nuestro pueblo galo en todo. Por sólo un dinero mata un navarro o un vasco, si puede, a un francés. En algunas de sus comarcas, sobretodo en Vizcaya y Álava, el hombre y la mujer navarros se muestran mutuamente sus vergüenzas mientras se calientan. También usan los navarros de las bestias en impuros ayuntamientos. Pues se dice que el navarro cuelga un candado en las ancas de su mula y de su yegua, para que nadie se le acerque, sino él mismo. También besa lujuriosamente el sexo de la mujer y de la mula. Por lo cual, los navarros han de ser censurados por todos los discretos.

Sin embargo, se les considera buenos en batalla campal, malos en el asalto de castillos, justos en el pago de diezmos y asiduos en las ofrendas a los altares. Pues cada día al ir los navarros a la iglesia, hacen una ofrenda a Dios, o de pan, vino o trigo, o de algún otro producto. Siempre que un navarro o un vasco va de camino se cuelga del cuello un cuerno como los cazadores y lleva en las manos, según costumbre, dos o tres dardos que llaman azconas. Al entrar y salir de casa, silba como un milano. Y cuando estando escondido en lugares apartados o solitarios para robar, desea llamar silenciosamente a sus compañeros, o canta a la manera del buho, o aúlla igual que un lobo.

Suele decirse que descienden del linaje de los escoceses, pues a ellos se parecen en sus costumbres y aspecto. Es fama que Julio César envió a Hispania, para someter a los hispanos, porque no querían pagarles tributo, a tres pueblos, a saber: a los nubianos, los escoceses y los caudados cornubianos, ordenándoles que pasasen a cuchillo a todos los hombres y que sólo respetasen la vida a las mujeres. Y habiendo ellos invadido por mar aquella tierra, tras destruir sus naves, la devastaron a sangre y fuego desde Barcelona a Zaragoza, y desde la ciudad de Bayona hasta Montes de Oca. No pudieron traspasar esos límites, porque los castellanos reunidos los arrojaron de sus territorios combatiéndolos. Huyendo, pues, llegaron ellos hasta los montes costeros que hay entre Nájera, Pamplona y Baiona, es decir, hacia la costa en tierras de Bizkaia y Araba, en donde se establecieron y construyeron muchas fortalezas, y mataron a todos los varones a cuyas mujeres raptaron y en las que engendraron hijos que después fueron llamados navarros por sus sucesores. Por lo que navarro equivale a no verdadero, es decir, engendrado de estirpe no verdadera o de prosapia no legítima. Los navarros también tomaron su nombre primitivamente de una ciudad llamada Naddaver, que está en las tierras de que en un principio vinieron, en los primeros tiempos, el apóstol y evangelista San Mateo.

Después de la tierra de estos, una vez pasados los Montes de Oca, hacia Burgos, sigue la tierra de los hispanos, a saber, Castilla y Campos. (...)

2020-03-31

Partición y reivindicación de los territorios navarros desde el siglo XII

Esta entrada no trata de los territorios que formaron parte del reino de Pamplona en el siglo XI, como fueron Castilla la vieja, Aragón, Sobrarbe, Ribagorza y Gascuña, sino de los territorios constituyentes de Navarra desde el siglo XII, cuya devolución sí que fue reivindicada en los siglos posteriores como vamos a ver.

División del reino de Navarra según las actuales Comunidades Autónomas


La muerte sin descendencia del rey Alfonso I en el año 1134 supuso la separación definitiva de Navarra y Aragón. Anteriormente, en el año 1127, se había acordado la frontera con Castilla de manera que Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y La Rioja quedaban dentro de Navarra, incluyendo Belorado como su límite occidental. Por el norte el reino llegaba hasta Baiona, siendo el castillo de Maule (Zuberoa) otra de los fortalezas erigidas por el Batallador.

El nuevo rey García V Ramírez el Restaurador fue apoyado por los señores de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Nájera, Pamplona y Tudela. Sin embargo La Rioja fue invadida y ocupada por Alfonso VII de Castilla en 1134. Solo Logroño pudo conservarse hasta 1143. Su hijo Sancho VI el Sabio recuperó en 1162 parte de este territorio, a excepción de Nájera, Haro y Calahorra, hasta que el nuevo rey castellano, Alfonso VIII, reanudó la guerra con Navarra en 1173, saltándose la tregua que tenían acordada.

Para parar la guerra, en 1176 se llegó a un acuerdo de arbitraje con el rey de Inglaterra como mediador. Las reivindicaciones navarras eran claras:

...pide el Monasterio de Cudeyo, Montes de Oca, el valle de San Vicente, el valle de Ojacastro, Cinco Villas, Montenegro de Cameros, la Sierra de Alba hasta Ágreda. Exige todo ello y la tierra comprendida entre estos enclaves y Navarra.

Además, pide lo que el emperador arrebató al rey García, su padre, por la fuerza, es decir: Nájera, tanto el castillo de cristianos como el de judíos, Grañón, Pancorbo, Belorado, Cerezo de Río Tirón, Monasterio, Cellorigo, Bilibio, Meltria, Viguera, Clavijo, Berberana, Lantarón...

Reclama también Belorado, que el emperador había devuelto al rey García, su padre, y que, muerto éste, el mismo emperador arrebató a Sancho, actual rey de Navarra, quien lo tenía y poseía en paz como su propia heredad.

Igualmente, pide... se le restituya la posesión de los castillos recientemente arrebatados con las rentas allí percibidas... Estos son los nombres de los castillos: Quel, Ocón, Pazuengos, Grañón, Cerezo de Río Tirón, Valluércanos, Treviana, Murillo, Ameyugo, Miranda, Santa Gadea, Salinas, Portilla, Malvecín, Leguín y el castillo que tiene Godín.

Además, pide el rey de Navarra que el rey de Castilla le devuelva una suma cifrada en cien mil marcos de plata...

La resolución, que no satisfizo ni a castellanos ni a navarros, supuso la pérdida definitiva de La Rioja en 1179, al no reconocerse las reclamaciones navarras, pero confirmó la pertenencia a Navarra de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. Otro documento inglés de 1190 deja constancia de que ya ocupaban toda Lapurdi pero la costa desde Hondarribia hasta Castro Urdiales aún era Navarra:

...Y la tierra del rey de Navarra empieza en aquel puerto llamado Oarso, y llega hasta las aguas de Castro (que divide la tierra del rey de Navarra de la tierra de Castilla).

Castro Urdiales aparece por primera vez en la documentación en 1040 entre las posesiones de García IV el de Nájera. La concesión del Fuero de Logroño por Alfonso VIII de Castilla fue realmente en 1202, y no en 1163 o 1173 como otros autores han afirmado. Pese a dejar de pertenecer al señorío de Bizkaia en 1471, solicitó de nuevo su inclusión en varias ocasiones. De hecho consiguió su reintegración en el señorío, de forma temporal, en el siglo XVIII. 

A partir de la conquista de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa (1198-1200) son numerosas las veces que se ha reivindicado desde Navarra o incluso propuesto desde Castilla, la devolución de todos estos territorios:

...Prometo también que, si Dios me diere salud, restituiré al rey de Navarra todo lo que tengo desde ponte de Araniello hasta Fuenterrabía, y los castillos de Buradón, de San Vicente, de Toro, de Marañón, de Alcazar, de Sta. Cruz de Campezo, la villa de Antoñana y los castillos de Atauri y Portilla de Corres. Alfonso VIII de Castilla 1204.

...yo don Alfonso, por la gracia de Dios rey de Castilla (...) do en amor a mi amado pariente et amigo don Tibalt, por essa misma gracia rey de Nauarra (...) las dos villas de Sant Sebastian et de Fuenterabia, con todas sus rentas de mar et de tierra, et esto le do yo que tenga de mi en amor en toda su uida. Alfonso X de Castilla 1256.

...el drecho de auer, et heredar la propiedad de las tierras de Ipuzcoa, et de Alaua, [et de] Roia et de toda la otra tierra que ha seydo et es del regno de Nauarra es del rey et… de Nauarra et de lures successores. Infante Alfonso de Castilla 1330.

...Quanto a lo que pertenesce a V. Alteza, según lo que solía extender este Reyno antiguamente como es pública voz y fama que era señor de Guipúzcoa, Vizcaya y Alaba y mucha parte de Rioja, hasta el holmo de Burgos; como por la sepultura que antiguamente los reyes de Navarra tenían en Nájera y otras ciudades y villas que hoy en día parescen las armas de Navarra; anssí como en Logroño y en otros lugares y de poco acá se han borrado". Memorandum Beaumontes 1540.

Escudo de San Vicente de la Sonsierra (La Rioja)

2020-03-16

Nafarroa euskaldun guztion aberria da

1134: Gartzia Ramirezek iruindarren erregetzat aldarrikatu zuen bere burua Iruñeko Garcia de Larrosa apezpikuaren eta Iruñeko jaun nagusien babesarekin. Jaun horien artean aurkitzen zen Ladron kondea, Gipuzkoako, Arabako eta Bizkaiko jauna.

1162: Nafarroako Antso VI jakituna erregeak Errioxa eta Bureba bereganatu zituen ia osorik, Naiara eta Kalagorri izan ezik. Azken bi horietan Lope Diaz de Haro bizkaitarra eta Gomez Gonzalez kondea ziren defentsan, hurrenez hurren. Okako Mendien muga tradizionalak urratzea lortu zuen.

1162: Antso VI.a Jakitunak "Iruñeko erresuma" izen tradizionala aldatu zuen, eta "Nafarroako erresuma" izatera pasa zen. Bere sigiluan Nafarroako armarria lehen aldiz agertzen da.

 Nafarroako erresuma XII. mendean

1167: "Lingua navarrorum". Latinezko dokumentu batean euskarari eman zitzaion izena.

1200: Gaztelako tropak Arabatik sartu ziren. Trebiñu eraso zuten lehenbizi, eta, ondoren, beste gotorleku batzuk. Ekainaren 5ean Gasteiz eraso eta setiatu zuen Alfontso VIII.ak. Gaztelako erregeak Arabako eta Gipuzkoako beste herri batzuk hartu zituen. Gasteiz erori ostean, nahiz konkista armatuagatik, nahiz Gaztelako boterearekin adostutako hitzarmenen bidez, Gaztelako erregeak laster kontrolatu zituen Gipuzkoa eta Durangaldea. Gaztelako erregeak Diego Lopez Harokoa izendatu zuen lurralde horietako agintari, Gaztelaren alde jarria baitzen hura. Urte hartako urriaren 11n, Diego Lopez Harokoa teniente zen Sorian, Naiaran, Marañonen eta Donostian, eta, Bizkaian berriz agintzeaz gainera, Durangaldea anexionatzea lortu zuen, 1212. urtean erregeak laga baitzion. Mendebaldeko hiru euskal lurraldeak Gaztelaren mende geratu ziren beraz, baina ez zituzten Gaztelako erresumaren lurralde propio gisa erantsi, Errioxa eta Bureba bezala; aldiz, Gaztelako Koroan sartu zituzten. Nafarroak itsasorako irteera galdu zuen.


Bizkaia/EAE eta Nafarroa Garaiko mapak eta armarriak  XVIII. eta XX. mendeetan

Konkistaren ondorioz Bizkaiako jaurerria eta Nafarroako erresuma banandu ziren. Lehen Bizkaiko jaurerria zena orain Euskal Autonomi Erkidegoa da, Bizkaiko jaurerriko armarria Euskadiko armarrian bihurtu da eta Bizkaiko jaunaren papera Lehendakariak betetzen du.

2020-01-26

Constitución de Navarra (1883)

Constitución Futura de Navarra redactada por Serafín Olave (Partido Republicano Federal) en 1883:

Conste para siempre que, siendo los derechos especiales y positivos de Navarra al goce de su autonomía regional [o sea sus fueros] anteriores a los que puedan declararse por la República democrática Federal, Navarra debe aspirar al planteamiento del presente constitución regional.

Se constituirá en Región, pero está dispuesta a admitir la libre reincorporación de los territorios de Rioja, Vascongadas, y Sexta Merindad de Ultrapuertos, que antes fueron navarros, contando ya que, en algunos de ellos, existe la patriótica tendencia a tan fraternal y conveniente unión, cuando las circunstancias lo permitan.




Con el fin de estrechar los lazos de simpatía existentes entre Navarra y los territorios que antes fueron navarros, o sea La Rioja, Vascongadas y Navarra francesa, [...] se conceden los derechos de ciudadano navarro a los riojanos, vascongados y franceses de la Sexta Merindad de Ultrapuertos que lo soliciten.

Fuente: Serafín Olave, “Bases constitucionales de Navarra”, Calahorra 1.883.

2017-07-20

¿Euskadi fue Navarra?



Como es sabido, Euskadi es el resultado de la unión de los territorios vascos de Gipuzkoa, Araba y Bizkaia en un proceso que comenzó en 1931, se paralizó durante la guerra civil y el franquismo, y se reanudó en 1979. Pero antes, ¿hubo una unión política entre vascos?

La respuesta es sí. Tras la descomposición del Imperio Romano, los vascones se organizaron en torno al ducado de Vasconia, el cual llegaba hasta Burdeos e hizo frente a francos, visigodos y musulmanes. La victoria frente a Carlomagno en las célebres batallas de Orreaga de 778 y 824 marcan el surgimiento e independencia del Reino de Navarra, Reino de Pamplona al principio, cuya vigencia duró más de 1000 años (824-1841).

Sin embargo, no todos los territorios vascos han pertenecido a Navarra el mismo tiempo, ya que las conquistas castellanas y francesas fueron erosionando el territorio navarro a lo largo de los siglos con la consiguiente pérdida de los territorios de Gascuña, La Rioja, Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, etc.

La comarca que durante más tiempo ha formado parte de Navarra ha sido la Sonsierra, actual Rioja Alavesa, que no cayó definitivamente en manos de Castilla hasta 1463, apenas 50 años antes de la fatídica fecha de 1512. Destacan también los castillos de Ausa y Ataun que mantuvieron firme el pendón navarro hasta 1335 y 1378 respectivamente.

Las plazas de Donostia y Hondarribia mantienen en su memoria el haber sido los principales puertos navarros. Pese a ser conquistadas por Alfonso VIII de Castilla en 1200, fueron recuperadas en numerosas ocasiones: de 1256 a 1270, de 1368 a 1373, y Hondarribia de nuevo en 1521 hasta 1524 y de 1805 a 1814.

El núcleo del territorio gipuzkoano cayó por primera vez en manos de Castilla entre 1076 y 1109 y definitivamente en  la conquista de 1200. Lo mismo ocurrió con los territorios alavés y vizcaíno, los cuales ya estuvieron hacia el siglo VIII y IX bajo la influencia astur-leonesa, tiempo en el que los ataques musulmanes eclipsaban las diferencias entre navarros y astur-leoneses.

Los territorios más occidentales son los que durante más tiempo han pertenecido a Castilla, desde 1076, aunque recuperados temporalmente entre 1109-1135 y 1162-1173. No es casualidad que fuera también el primer lugar donde el castellano se impuso al euskera.

Desde Navarra siempre se ha reivindicado la devolución de todos estos territorios, de hecho, son numerosos los documentos en los que tanto el Rey como las Cortes de Navarra inciden en ello. También entre los documentos castellanos (testamentos reales incluidos) se ha planteado la devolución de estos territorios, pero hasta hoy, apenas un puñado de localidades han retornado a Navarra: Los Arcos y sus aldeas desde 1753, y Hondarribia, Lezo e Irun entre 1805 y 1814.

2012-10-09

Valdegobia (Gaubea), Miranda y la Sonsierra


Provincia de Araba (Con Treviño incluido)

De todos es conocida la reivindicación del condado de Treviño (Treviño y La Puebla de Arganzón) pero ¿Que pasa con los términos de San Zadornil, Berberana, Miranda de Ebro, Briñas, San Vicente de la Sonsierra y Ábalos?

Vaya por delante que lo que únicamente debería importar es lo que piensen los vecinos de estos lugares sobre las fronteras que atraviesan sus campos, y a qué realidad se sienten más cercanos, pero ¿Que creéis que van a decir que son? Si desde un lado se les dice que son y siempre han sido castellanos y desde el otro lado no rebatimos esta mentira le estamos entregando tierras gratis al estado que nos ha colonizado.

Si observamos esta foto podemos ver que desde el punto de vista geográfico los términos de San Zadornil y Berberana, pertenecientes a la provincia de Burgos, están enclavados en el valle alavés de Valdegobia. 

Desde el punto de vista histórico este valle pertenecía a los condes de Lantarón y Álava. Estos condes en el siglo IX están bajo la tutela de los reyes Astur-Leoneses pero ya en el siglo X basculan hacia Pamplona cuyo soberano es reconocido como rey natural. Según el laudo de Londres de 1176, los navarros reivindicaban su devolución porque ésta zona se la arrebató por la fuerza Alfonso VII de Castilla al rey navarro García V Ramírez hacia el año 1135.

Valle de Valdegobia

En esta siguiente foto vemos como la localidad de Miranda de Ebro se encuentra fundamentalmente enclavada en la orilla izquierda del río Ebro, es decir, al norte del mismo por lo que es otro exclave burgalés en Araba. Según la documentación Miranda de Ebro fue conquistada por Alfonso VIII de Castilla en 1173.

Miranda de Ebro

En esta última imagen podemos ver la parte más occidental de la Sonsierra de Navarra, a la que perteneció hasta que fue ocupada por Castilla en 1461, solo 51 años antes que la toma de Pamplona. Las Cortes de Navarra no cesaron de pedir su devolución, pero Castilla no entregó más que las localidades del entorno de Los Arcos y no lo hizo hasta 1753. La Sonsierra fue dividida entre las provincias de Burgos y Araba quedando Briñas, San Vicente y Ábalos dentro de Burgos, hasta la creación de la provincia de Logroño en 1833, a donde fueron finalmente integradas.

La Sonsierra o Rioja alavesa

2011-05-14

La comarca de Miranda de Ebro.

En rojo y entre Burgos y Araba, la comarca del Ebro

De todos es conocida la reivindicación de incorporar Treviño a la provincia de Araba. Esta se basa principalmente en que está rodeado de tierras alavesas y en que la distancia hasta Burgos supera con creces la que hay hasta Vitoria-Gasteiz.
Sin embargo, y ateniéndonos a reivindicaciones históricas habría que extenderla al resto de la comarca que tiene en Miranda de Ebro su capital.

Las comarcas de los valles alaveses y la burgalesa del Ebro son en realidad una sola. El río Ebro cruza esta comarca de oeste a sureste y está delimitada al norte por la Sierras de Arkamo y los Montes de Vitoria y al sur por los Montes Obarenes y la Sierra de Toloño.

Esta comarca sufrió las embestidas cordobesas durante los siglos VIII y IX. El desfiladero de 
Pancorbo era el paso fronterizo natural que separaba Baskonia de Asturias al oeste y Al-Andalus al sur. En las crónicas musulmanas se citan estas tierras como alavesas. De hecho formaban parte del condado de Lantarón que perteneció a los condes alaveses hasta el año 931, cuando el conde de Castilla Fernán González, casado con Sancha, hermana del rey de Pamplona unificó los condados de Castilla, Álava y Lantarón. Posteriormente su hijo, el conde García Fernández se declaró vasallo del rey pamplonés Sancho II Abarca. 

Los primeros tratados de límites entre Castilla y Pamplona sitúan toda esta comarca dentro del reino pirenaico.
La invasión del reino de Pamplona por parte de Alfonso VI en 1076 supuso la pérdida temporal de estas tierras hasta que fueron recuperadas por Alfonso I “el Batallador” en 1109. Esto marcó un precedente y en 1134 Alfonso VII de León volvió a invadir Navarra, violando los acuerdos de 1127 que situaban la frontera cerca de Burgos (Montes de Oca).

Según el textos del Laudo arbitral de Londres de 1177 en los que se pedía la devolución de estas tierras: Pancorbo, Berberana y Lantarón, entre otros, ya que el emperador se los arrebató por la fuerza al rey García Ramírez en 1134.

También pide la restitución de los castillos de Murillo, Ameyugo, Miranda, Santa Gadea y Salinas, entre otros, con las rentas allí percibidas que el rey de Castilla Alfonso VIII arrebató a Sancho VI en el año 1173, violando por tanto las treguas firmadas 6 años antes. Estos castillos habían sido recuperados por Sancho VI de Navarra en 1162.

Lamentablemente no solo no hubo restitución de estas tierras, sino que en 1199 Alfonso VIII volvió a invadir Navarra, conquistando la mitad occidental del reino. A principios de 1200, Vitoria-Gasteiz tuvo que rendirse tras aguantar un asedio durante más de siete meses. Otros castillos como Portilla y Treviño pese a resistir fueron intercambiados en las treguas por otros que Alfonso VIII tenia capturados más en el interior de Navarra.

El dicho divide y vencerás está más que justificado que nunca en esta comarca ya que lo lógico hubiera sido incluir los municipios de Ameyugo, La Puebla de Arganzón, Berberana, Bozoó, Bugedo, Encío, Miranda de Ebro, Pancorbo, San Zadornil, Santa Gadea y Treviño en Araba, y los de Altable y Valluércanes en la Rioja.


Comarca del Ebro

2010-11-09

La Sonsierra de Nabarra

Mapa de la Sonsierra de Navarra después de 1212 y hasta 1461

En las crónicas del rey Alfonso III de Asturias nos dice que las tierras de Bizkaia, Araba, Alaona ¿Aiara o Lantarón?, Urduña, así como las de Berrueza, Deio y Pamplona eran poseídas por sus moradores, es decir, los vascones.

Cuentan las crónicas que el ramal montañoso que llega hasta Buradón fue fortificado por el rey vascón Eneko Arista, política que siguió su hijo García. Razón principal por la que ese conjunto de farallones sería denominado a partir de entonces como Sierra de Navarra. La denominación de rioja alavesa es mucho más moderna.

Tras romperse la alianza con los Banu Qasi en 852, seguramente quedaron despobladas ya que los musulmanes controlaban la Berrueza desde la fortaleza de Deio (Monjardín).

La berrueza junto con la Sonsierra fueron recuperadas por el rey Sancho Garcés I (905-925) durante las campañas que desde 907 a 912, amplió sus dominios desde el castillo de Deio (Monjardín) hasta Calahorra.

Fueron tomadas por los castellanos en 1076 gracias a la traición de Iñigo Lopez y su hijo Lope Iñiguez, recompensados más adelante con el título hereditario de Haro.

Gracias al matrimonio en 1109 entre el rey Alfonso I “el Batallador” con Urraca de Castilla se recuperaron los territorios perdidos en 1076, entre ellos: Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Rioja. La muerte de Alfonso I en 1134 provocó la ocupación de parte de la Rioja pero Logroño y la Sonsierra se mantuvieron fieles al nuevo rey García Ramirez (1150-1194).

Concesión de Fueros en la zona por los reyes nabarros:

-. Sancho VI "el Sabio" (1150-1194)
Laguardia: 1164
San Vicente: 1172
Antoñana (incluidas: Kanpezu, Corres, Osategi, Laño): 1182 (Fuero de Laguardia)
Bernedo: 1182 (Fuero de Laguardia)
Labastida: 1194 (Fuero de Laguardia)

-. Sancho VII "el Fuerte" (1194-1234)
Labraza: 1196 (Fuero de Laguardia)

Invasión castellana de 1199-1200
El ejército de Alfonso VIII de Castilla ocupó los castillos y villas de Berantevilla, Armiñón, Peñacerrada (Urizaharra), Buradón, San Vicente, Toro, Marañón, Kanpezu, Antoñana, Atauri y Corres. Sin embargo no consiguió tomar las fortalezas de Laguardia, Asa, Labraza, Bernedo, Toloño y cuevas de Arana.
A pesar de que los castillos de Treviño, Portilla y Ocio resistieron la acometida, probablemente fueron canjeados por los de Inzura (en 1201) y Miranda de Arga que estaban más al interior del reino y ocupados por los castellanos desde 1198.

Testamento de Alfonso VIII (1204)
Al no tener muy tranquila la conciencia por la forma en que había procedido, en su testamento de 8 de diciembre de 1204 decía:

“Prometo también que, si Dios me da salud, restituiré al rey de Navarra todo lo que tengo desde Ponte de Araniello hasta Fuenterrabía y los castillos de Buradón, de San Vicente, de Toro, de Marañón, de Alcazar, de Santa Cruz de Campezo, la villa de Antoñana y el castillo de Atauri y de Portilla de Corres. Pues sé que todo esto que digo debe ser del reino de Navarra y a él pertenece: a condición, sin embargo, de que el rey de Navarra me dé absoluta seguridad de que jamás ha de procurar mi daño ni el de mi hijo”

Repuesto de su enfermedad, cumplió su promesa solo parcialmente, devolviendo algunos castillos de los mencionados y para convencer a Sancho VII “el Fuerte” (1194-1234) a ir a la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Se sabe que se restituyeron los castillos de Buradón, San Vicente, Toro, Marañón y Peñacerrada (documentado al menos en 1222 como navarro).

El tratado de Libourne (1366) y la ocupación castellana (1378-1386)Durante la guerra entre los dos pretendientes a la sucesión en el trono de Castilla, Pedro y Enrique, el rey de Navarra, Carlos II (1349-1387) firmó un tratado junto con el príncipe de Gales y Pedro de Castilla por el cual se devolvían a Navarra los territorios de Gipuzkoa, parte de Araba (incluidas Gasteiz, Agurain y Kanpezu) y parte de Rioja.

Pedro I subió al trono pero no cumplió lo prometido, pese a todo, los navarros tomaron estas plazas en una rápida intervención.

En 1371 los castellanos recuperaron Kanpezu y obligaron al rey Navarro a aceptar el arbitrio del Papa y el rey de Francia que obligaron a devolver a Castilla las plazas conseguidas en Araba, Gipuzkoa y Rioja.

Poco más tarde, tomando como escusa un incidente en Logroño, el rey Enrique II de Castilla invadió Navarra y ocupó entre 1378 y 1386 toda la Sonsierra hasta Los Arcos y Estella. Sitiada también la capital, el rey Navarro tuvo que aceptar la derrota y una paz impuesta, el tratado de Briones, por el cual Castilla mantuvo sus tropas hasta 1386 en las plazas que había ocupado.

Esta larga ocupación sentó un precedente y castilla demostró un interés por las tierras de la Sonsierra en episodios posteriores.

Nueva ocupación temporal castellana 1429-1436
Los intereses que tenía el rey consorte de Navarra, Juan II de Trastámara (1425-1479) en Castilla resultaron funestos para Navarra. Su enfrentamiento con Alvaro de Luna, condestable de Castilla provocó la guerra contra Navarra y Aragón en 1429.

Los castellanos penetraron por la Sonsierra conquistando todo el territorio desde Buradón a Genevilla en 1429 y 1430. Buradón fue tomado por Fernando Perez de Ayala a lo que la reina Blanca (1425-1441) respondió mandando a Joan Belaz de Medrano con huestes de San Vicente y Viana. Laguardia aguantó siete meses de asedio antes de ser tomada en 1430, el alcalde de Asa, Juan de Hualde, murió en 1429 defendiendo el castillo que finalmente fue tomado en 1430. Al castillo de Marañón llegaron dos cañones en 1430 para defenderlo.

En el tratado de paz de Toledo (1436) se acordó la devolución a Navarra de todos los castillos tomados.


Invasión y pérdida durante la guerra civil 1461-1463
Durante los enfrentamientos entre los partidarios de Carlos, príncipe de Viana y los del usurpador Juan II, rey ahora también de Aragón, los castellanos tomaron parte por los primeros.

Yendo en su ayuda tomaron en 1461, San Vicente, Laguardia, Viana y Los Arcos. El príncipe murió en septiembre de ese año, sin embargo los castellanos siguieron luchando contra el rey Juan II hasta 1463 en que se firmó la sentencia arbitral de Baiona (23 de Abril) por la que toda la merindad de Estella pasaba a manos del rey Enrique IV de Castilla.

Estella que todavía no había sido ocupada resistió las acometidas del ejército castellano, poco después en 1466 la ciudad de Viana se sublevó y expulsó a los castellanos pero nada se pudo hacer por recuperar la Sonsierra ni las poblaciones de Los Arcos, Armañanzas, El Busto y Sanzol que no volvieron a Navarra hasta 1753.
La pérdida de esta comarca, puerta del reino desde 1200, fue terrible para la defensa del reino ya que solo aguantó 50 años más hasta la invasión definitiva de 1512.
La independencia del reino se vió perdida hasta la recuperación de la baja Navarra en 1527 hasta 1620, fecha en que Luis XIII unia a la corona de Francia, Navarra, Bearne y el resto de territorios norpirenaicos de las dinastias Foix-Albret.


Entrada en Araba de las poblaciones de la Sonsierra
En el año 1258 ninguna población de la cara norte de la Sonsierra pertenecía a la Cofradía de Arriaga a la que si pertenecían las villas de la llanada alavesa y parte de los valles occidentales.

En 1417 únicamente Peñacerrada (Urizaharra) se incluye entre las poblaciones que pertenecen a la hermandad de Álava.

No fue hasta después de la conquista de 1461, el momento en que Zanbrana, Buradón, Labastida, Lagran, Kanpezu y Antoñana, pasaran a formar parte de Álava. Posteriormente se integraron Laguardia (1486), Bernedo (1490) y Labraza (1501).

2010-04-03

Las fronteras de Navarra entre 1004 y 1054.


Reino de Pamplona y Ducado de Vasconia en el siglo XI

LA HERENCIA DE SANCHO III “EL MAYOR” (1004-1035)
Tras la muerte de García Sánchez II (994-1000) hacia el año 1000, el reino de Pamplona quedaba en manos de su hijo, un niño de 8 años, el futuro Sancho Garcés III “el Mayor”. Durante la minoría de edad de Sancho, quedaban a cargo del reino sus tíos Sancho y García Ramírez, su madre Jimena y su abuela Urraca. Sancho vivió en su niñez la destrucción protagonizada por Almanzor pero tras la muerte de éste en 1002 la monarquía vascona supo sobrevivir para convertirse en unos pocos años, en la primera potencia peninsular.
El reino de Pamplona estaba formado desde su origen por la ciudad de Pamplona, los valles circundantes hasta Aragón y la tierra de Deio y Berrueza al suroeste. Pese a la escasez de documentos se puede afirmar que la tierra de Gipuzkoa (desde el Deba al Urumea) formaba parte del reino desde el inicio.
Durante el siglo anterior se había extendido por la tierra de Nájera (Naiara) y el bajo Aragón al sur. Tras la expulsión de parte de los pobladores musulmanes, esta región fue colonizada por los habitantes del reino llegando a ser uno de los centros económicos más importantes de la monarquía vascona.
El condado de Aragón, vinculado desde el principio al reino de Pamplona, era una especie de tenencia exclusiva que recibían desde el año 970 los herederos al trono, o los hermanos del rey, para ir ejercitándose en el arte de gobernar.
El condado de Bizkaia, del que todavía no formaban parte ni las Encartaciones ni el Duranguesado, estuvo según todos los documentos en la órbita de Pamplona, en las genealogías de Roda (992) aparece la unión de un "comitis Biscahiensis" Momo o Munio con Belasquita, hija de Sancho Garcés I. El siguiente documento cita a Eneko López (hijo de un caballero del rey de Pamplona) como conde de Bizkaia en 1033 con Sancho III.

POLÍTICA MATRIMONIAL.
Sancho III se casó en 1011 con Munia, hija del conde Sancho García de Castilla. Este matrimonio seguramente fue promovido por Urraca, abuela de Sancho III y tía del conde Sancho García.
En 1016 el rey Sancho III y el conde Sancho García acordaron los límites entre Pamplona y Castilla por las sierras de Urbión y Cebollera hasta Garrai, la antigua Numancia. Pese a que estas conquistas no se llevaron a cabo, quedo marcado como debía ser la expansión para las futuras conquistas, el valle del Duero para los castellanos y el del Ebro para los navarros.
El condado de Álava, en la órbita del reino de Pamplona desde el principio, estaba unido dinásticamente a Castilla por el matrimonio de Sancha de Navarra, hija de Sancho Garcés I (905-925), con el conde de Castilla Fernán González (931-970). Su hijo García Fernández estaba independizado de hecho del poder Leonés afirmando gobernar en Castilla y Álava bajo el imperio de Sancho Garcés II “Abarca” (970-994), rey de Pamplona y Nájera. Tras ganar a los musulmanes los valles de Ojacastro, Tirón, Oca y Arlanzón, éstos fueron repoblados por alaveses y según afirma el historiador J. Mª Lacarra parte de estas tierras pudiesen haberle correspondido como dote a Sancha de Navarra.

LA GUERRA CONTRA LOS MUSULMANES
Tras la muerte de Almanzor, su hijo Abd al-Malik siguió con las ofensivas conquistando el sur de Sobrarbe y Ribagorza además de la sede episcopal de Roda en 1006. A su muerte en 1008, estalló la revuelta en Córdoba preludio de la guerra civil que acabó con el califato, que quedó dividido en reinos de taifas.
Esta situación fue aprovechada por Sancho III para recuperar varias fortalezas al sur del reino a cambio de ayuda militar. A partir de ahí fortaleció la frontera con los musulmanes con una línea de castillos que desde Funes y Caparroso, pasando por Uncastillo, Luesia, Biel, Murillo, Agüero, Loarre, Nocito, etc., llegaba hasta Boltaña en Sobrarbe.
En 1017 Sancho III, se hizo con el control de todo Sobrarbe tras tomar la plaza de Buil y la ribera del río Cinca hasta Perarrua usando la diplomacia además de las armas.
El condado de Ribagorza, separado del Pallars desde 916, era gobernado por la condesa Doña Mayor, tía de la mujer de Sancho III a quien pidió ayuda al verse acorralada en Benasque por los sarracenos que dominaban el sur y el conde Ramón de Pallars al este, que quería imponer su autoridad en la zona. Para 1018 Sancho había liberado la sede episcopal de Roda y detenido el avance del conde de Pallars. Fue en 1025 cuando la condesa, de edad avanzada, entregó voluntariamente el control del norte de Ribagorza al rey de Pamplona.

INTERVENCIÓN EN CASTILLA, LEÓN Y BARCELONA
Tras la muerte del conde Sancho García en 1017, Sancho se hizo cargo del condado de Castilla ya que el heredero y cuñado suyo, el infante García contaba solo con siete años. Ante la acometida del rey Alfonso V de León, Sancho tuvo que intervenir para defender las tierras palentinas disputadas por castellanos y leoneses. La paz se firmó en 1023 con el matrimonio de Alfonso V con Urraca, hermana de Sancho.
Con la mayoría de edad del infante García en 1024, firmó un acuerdo con el cual Sancho III se convertía en protector suyo. Tras la muerte del rey de León en 1028 se decidió casar a García con Sancha, hermana del nuevo rey de León, Bermudo III y así apaciguar las sublevaciones de estos dos territorios. La boda no llegó a celebrarse por el asesinato del conde García en 1029.
El condado de Castilla pasó entonces a Fernando, tercer hijo de Sancho III, directamente de su tío el infante García y no en el supuesto reparto del reino hecho por Sancho III, del que hablaré más adelante.
La situación en León es más complicada, el rey Bermudo III tenía doce años, la regencia la ejercía su madrastra, la reina Urraca, hermana de Sancho III. Para contener a la nobleza levantisca pactaron que Sancho III gobernase en León y Astorga mientras Urraca y Bermudo III ejercían en Galicia y Asturias. Resulta evidente que no era el deseo de Sancho III ni conquistar ni hacer desaparecer el reino de León, como han pretendido la mayoría de escritores españoles, únicamente lo hizo obligado por razones familiares. Para ello necesitó la autoridad suficiente para gobernar en esas tierras como si en verdad fuese el soberano.
En el caso del condado de Barcelona, tras una intervención militar en Tortosa en 1027 por las tropas cristianas encabezadas por Sancho III, señor de los vascones le llaman en las crónicas musulmanas, encontramos al conde Berenguer Ramón I de Barcelona en la corte de Sancho III entre 1027 a 1030. Es de suponer que hubo un pacto pseudo-vasallático, tal vez no de completa subordinación del catalán hacia Sancho III, que permitiría a éste presentarse como protector del conde frente a posibles adversarios.

EL PRINCIPADO DE VASCONIA
Este vasto territorio al norte de los pirineos que en época romana formaba la provincia de Novempopulania, se constituyó en ducado independiente hacia el año 660. Carlomagno, tras someterlo, “domuit vascones”, creó el reino de Aquitania en 781 para su hijo Ludovico Pio. En 836 los condes de Vasconia volvieron a independizarse con la ayuda del rey Eneko Arista.
El príncipe Guillermo Sancho, “señor de toda la Vasconia” (961-997) se casó con Urraca, hija del rey de Pamplona García Sanchez I (931-970). Su hijo Sancho Guillermo “señor de toda la Vasconia” (1009-1032) fue educado en la corte de Nájera según documentos de los años 992 y 996.
El mapamundi creado en estas fechas por el monje Estéfano García en el monasterio gascón de Saint-Sever es la máxima expresión de la existencia política y geográfica de Vasconia.
Hacia 1010, en Saint-Jean-d´Angély (cerca de La Rochelle) mantuvieron una reunión al más alto nivel, Roberto II de Francia y Sancho III de Pamplona junto a Guillermo V de Aquitania y Sancho Guillermo de Vasconia en la que los cuatro aparecen al mismo nivel jerárquico.
Al menos desde 1022 Sancho III suscribía actas que daban fe de su autoridad en Baskonia “in Guasconiam imperante” junto a su tío Sancho Guillermo que lo hacía como conde.
Sancho Guillermo murió en 1032 sin descendencia masculina. A partir de esta fecha el ducado de Vasconia es mencionado entre los territorios que domina Sancho III hasta su muerte en 1035. El principado fue pretendido por Eudes (1033-1039), hijo de Briscia, hermana del difunto duque y de Guillermo V “el Grande” de Aquitania y Poitiers, pero la unión con Aquitania terminó de consumarse en 1063 cuando Guillermo VIII de Aquitania y Poitiers se impone al resto de pretendientes a la sucesión. Aun en 1080 el rey de Pamplona y Aragón Sancho Ramírez (1076-1094) utilizaba en sus documentos la fórmula “reinando en toda la Gascuña”.

SANCHO III, SEÑOR DE LOS BASKONES.
A Sancho III “el Mayor” le denominaban de una u otra manera según el país de origen de quien lo hacía. Así desde Francia se le llamaba rex Navarrae Hispaniarum para distinguirlo del otro Sancho que gobernaba en el ducado de Baskonia, en la nabarra continental. Rege iberico lo denominó su amigo Oliba, abad de Ripoll y obispo de Vic en una carta en la que le pedía ayuda para financiar las obras de la nueva iglesia de Ripoll. Con este término quería reflejar su supremacía sobre sus pares peninsulares. amir al-Bashkunsh o señor de los vascos es utilizado en las crónicas musulmanas.

LA HERENCIA POLÍTICA
Sancho III “el Mayor” no dividió sus estados entre sus hijos, simplemente aplicó el derecho pirenaico, que regía en sus dominios desde tiempos antiguos, y éste no permitía la escisión de las tierras pertenecientes al reino. Los hijos de Sancho participaron en vida de su padre del ejercicio conjunto de la autoridad para así estar preparados por si la situación lo requería.
García Sánchez, el primogénito legítimo, colaboró con su padre en el gobierno de las principales plazas del reino, tales como Iruña-Pamplona o Naiara-Nájera. Fernando fue conde de Castilla a raíz de la muerte de su tío, el infante García, en 1029. Gonzalo comandó las tenencias de Loarre y Samitier mientras que Ramiro, primer hijo de Sancho III pero fruto de una relación prematrimonial con la joven Sancha de Aibar, debió ejercer funciones públicas en otras tenencias aragonesas.
Sancho III murió en 1035 en extrañas circunstancias, posiblemente envenenado a la edad de 43 años. Le sucedió García Sánchez por derecho, fue considerado como el único rey “por la gracia de Dios” capacitado para llevar dicho título. A sus hermanos en cambio, se les consideraba como régulos o reyes menores según la tradición de la corte nabarra.

EL REINADO DE GARCÍA SANCHEZ III “EL DE NÁJERA” (1035-1054)
Como sucesor de Sancho III, a García Sánchez III apodado “el de Nájera” por haber nacido y residido en esta ciudad, capital política del reino desde el año 924 en que Pamplona fue destruida por el califa Abd al-Rahman III, le correspondió la corona real y todas las tierras correspondientes al reino de Pamplona (Pamplona, Alava, Bizkaia, Gipuzkoa, Nájera y Aragón) más las nuevas adquisiciones en Castilla, Sobrarbe y Ribagorza.
Fernando, que ya era conde de Castilla desde 1029 pero en calidad de vasallo de su hermano mayor. La disputa con su cuñado, el rey Bermudo III de León, por la posesión de ciertas tierras entre el rio Cea y el Pisuerga acabó en enfrentamiento armado en 1037 en Tamarón, al oeste de Burgos. Allá acudió el conde Fernando con su hermano el rey García III, que le prestó ayuda para derrotar a Bermudo III que murió en la batalla. Éste hecho provocó que Fernando accediera al trono de León en 1038 junto a su mujer Sancha, por ser ésta la heredera de su hermano Bermudo III, que no tenía hijos.
La ayuda prestada a Fernando le valió a García para recibir en propiedad las antiguas tierras autrigonas que desde la bahía de Santander hasta montes de Oca formaban parte del condado de Castilla.
Ramiro heredó algunas villas en territorio castellano además de un gran número de villas aragonesas entre Vadoluengo y Matidero. Un enfrentamiento en 1043 con su hermano García fue generosamente solucionado por éste y Ramiro, que nunca se denominó a sí mismo como rey, sino como hijo del rey Sancho, le juro obediencia. Tras la muerte de su hermano Gonzalo, ocurrida antes de 1045, se hizo cargo de los condados de Sobrarbe y Ribagorza. García y Ramiro se casaron con dos hermanas, hijas del conde de Foix.
La enemistad entre los reyes musulmanes de Zaragoza y Toledo fue aprovechada por García III para reconquistar en 1045, gracias al acuerdo hecho con el rey de Toledo, la plaza de Calahorra que se había perdido ante los zaragozanos en 963. Tras esta victoria mandó construir en Naiara-Nájera el templo en honor a Santa María la Real. El cobro de parias, (pago en oro a cambio de protección o paz negociada) a los musulmanes dio estabilidad tanto a las fronteras como a las arcas reales.
Tras la coronación de Fernando como rey de León la relación con García III fue deteriorándose. Volcado en los intereses del reino de León apenas confirma documentos de Castilla con su hermano el rey García III. Dice una leyenda que encontrándose enfermo García intentó prender a Fernando cuando fue a visitarse. Más tarde es Fernando quien enferma y García cuando le visita es encerrado y encadenado pero consigue escapar con la ayuda de sus caballeros.
El 1 de septiembre de 1054, un ejército castellano-leonés, capitaneado por Fernando I, invadió el territorio nabarro. En Atapuerca, dentro de territorio navarro se enfrentaron a las tropas de García III. Fernando I ansiaba los territorios de Montes de Oca, Atapuerca y Urbel, que ganaban el océano en la bahía de Santander, haciendo de la Bureba, Laredo y Santoña piezas de su desmedida ambición. En la dura batalla es asesinado el rey de Pamplona. Fernando I es el vencedor, obligando al heredero Sancho IV, hijo de García III y sobrino suyo, a la jura de obediencia a su persona tras permitir en el mismo campo ensangrentado por la batalla, su nombramiento como rey de Pamplona.

Bibliografía:

Vasconia en el siglo XI. Reinado de Sancho, el Mayor, rey de Pamplona (1004-1035): Goyhenetche, Manex; Jimeno, Roldán; Pescador, Aitor; Urzainqui, Tomás .
Navarra o cuando los vascos tenían reyes: Narbaitz, Pierre 
Historia de Navarra: Lacarra, Jose Mª
La guerra de Navarra: Saldise, Iñigo