NABARLUR. Euskal herriko lurraldetasun historikoa erakusten duen webgune bat da. Europan estatu burujabea zen NAFARROA.

NABARLUR. Un espacio en el que se muestra la territorialidad histórica de Vasconia. El ámbito en el que se desarrolló un pueblo, su idioma, y su Estado, independiente y reconocido en toda Europa, NAVARRA.
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2012-06-04

Cuando éramos navarros

Defensa y pérdidas del territorio (778-1620)
Iñaki Sagredo



Este libro aborda las diferentes etapas históricas de Navarra. Siguiendo lo expuesto en Navarra. Castillos que defendieron el reino, analizamos los sistemas defensivos que fueron ideados en las diferentes épocas y ante una situación de inferioridad respecto a los reinos vecinos. Repasaremos desde los orígenes, frente a los ataques francos, visigodos y musulmanes, cuando los vascones se protegían adaptando sus defensas a la geografía pirenaica; las tenencias creadas para frenar las razzias musulmanas y, más tarde, las castellanas y aragonesas; las merindades ideadas en tiempo de los Teobaldos; las líneas de castillos situados en sierras, que mantenían la comunicación visual con la capital del reino; las campañas de Normandía y Albania; la adaptación de fortalezas de urgencia, como torres e iglesias; el desgaste de las contiendas civiles en el siglo XV; la conquista de 1512 y los intentos de recuperación, hasta, finalmente las órdenes de destrucción de las defensas.

Quinientos años después, y a modo de homenaje, el libro resume los esfuerzos de aquellos navarros que durante ocho siglos tuvieron como principal objetivo defenderse para preservar el territorio y las instituciones que les unían, un país llamado Navarra.


Los mapas de las páginas 30, 40, 42, 45, 63, 78, 135, 140, 142,144, 157, portada (los tres de la parte inferior) y contraportada han sido realizados para esta publicación por
 Eneko del Castillo

Zorionak Iñaki lan bikain honengatik!

2011-06-20

Navarra-Nafarroa 1512

Publicado en el Diario de Noticias de Navarra el Domingo 19 de junio de 2011.

Mapa de Navarra en el año 1512.

En el ángulo inferior derecho se pueden ver el resto de territorios que formaban la corona Navarra en este año de 1512. Citando: Bearne, Bigorra, Marsan, Tursan, Gabardan, Nebousan, Foix, Castellbó y Andorra. No incluyo los territorios de la casa de Albret-Labrit ya que hasta 1521 pertenecieron a Alain de Albret, padre del rey Juan III. Tras su muerte los heredó Enrique II de Albret-Labrit "el Sangüesino".

Se pueden observar las fechas en que fueron conquistados las diferentes villas que hasta entonces fueron Navarra: Jaca (1136), Logroño (1179), Donostia-San Sebastian (1199), Vitoria-Gasteiz (1200), La Sonsierra (1461) y Los Arcos (1463) etc, o los territorios del ducado de Gascuña (Baskonia) que cayeron en manos francesas en 1451.

2010-05-20

15-21 de Mayo de 1521. Semana de la liberación.

El 25 de Julio de 1512, el duque de Alba entraba en la ciudad de Pamplona tras conseguir rendirla. Fernando “el católico” había mandado un ejército de unos 15.000 hombres para apoderarse ilegítimamente de Nabarra. Había falsificado bulas papales que declaraban cismáticos a los reyes navarros incluso engañó a sus aliados los ingleses, que esperaban en Pasaia ordenes de invadir Francia.

Los reyes de Nabarra tuvieron que huir de Pamplona, para salvar su vida y la de sus hijos, refugiándose en su castillo de Pau y así preparar la reconquista. Tras los intentos fallidos en otoño de 1512 y en primavera de 1516, una nueva oportunidad se abría en 1520 al generalizarse una revuelta en Castilla. Esto provocó la salida de Nabarra de gran parte del ejército de ocupación que fue aprovechado por el nuevo rey de Nabarra, Enrique II de Labrit “el Sangüesino” (1517-1555), para enviar un ejército desde sus territorios al norte de los pirineos.

Mientras, Andrés de Foix, señor de Asparrots, se dirigía desde Mont de Marsan con un ejército, formado por Navarros, Bearneses y Gascones principalmente, Pedro, hijo del Mariscal Pedro de Navarra que estaba prisionero en Castilla, preparaba la sublevación desde el interior del reino junto a Miguel de Xabier y Juan de Jaso, hermanos del futuro San Francisco de Xabier. Los historiadores españoles interpretan este hecho como una invasión “francesa”.

El 15 de Mayo, después de tres días de cerco, se rendía el coronel castellano que defendía la fortaleza de Donibane Garazi tras lo cual comenzaron a llegar parte de las tropas a Pamplona. El duque de Nájera y virrey de Navarra huía de Pamplona el 17 de Mayo. Al día siguiente Asparrots llegaba a Atarrabia mientras comenzaban las sublevaciones en Xabier, Yesa, Cáseda y Sangüesa, a las que seguirán las de Lumbier el día 20 y Tafalla en torno al día 21.

El alborozo popular precipitó la salida del ejército de ocupación español de Pamplona el día 18, una multitud atacó el palacio ocupado hasta entonces por el virrey y arrancó los emblemas de la familia real española arrastrándolos por el barro. Únicamente resistieron en la fortaleza que ocupaba la actual plaza del castillo y mandada construir por Fernando “el católico” tras la conquista de 1512 varios soldados a la espera de refuerzos desde Castilla. El día 19 Asparrots tomaba juramento en Atarrabia a las autoridades pamplonesas en nombre del rey Enrique II.

El levantamiento en la merindad de Estella se llevó a cabo por Jaime Belaz de Medrano y Martin de Allo. Mientras en la ribera, los distintos pueblos y lugares mostraban su alegría tras la salida de las tropas castellanas y la llegada de las tropas de Enrique II de Nabarra.

El día 20 de Mayo tras 6 horas de cañonazos, en las que Asparrots mostró la eficacia de su artillería, se consiguió la rendición de la fortaleza de Pamplona. Entre los heridos estaba Iñigo de Loyola. Estos fueron atendidos y acogidos por personajes de prestigio como el agramontés Esteban de Zuasti y posteriormente expulsados fuera del reino.

La recuperación de la independencia fue una vuelta a la normalidad y un deseo absolutamente mayoritario. Las autoridades fueron confirmadas en sus puestos tras un juramento de lealtad al rey Enrique II. No se conocen casos de persecución política ni de revanchismo contra la facción beaumontesa que pese a la actitud mostrada en 1512, esta vez había colaborado en la liberación del reino.

Lamentablemente esta situación solo duró hasta la llegada del ejército español el 30 junio de 1521 cuando se enfrentó y derrotó a las tropas nabarras en la batalla de Noain.


Bibliografía:

ESARTE MUNIAIN Pedro, Navarra, 1512-1530, conquista,ocupación y sometimiento civil, militar y eclesiástico.

VV.AA. (1512-2012 Nafarroa bizirik) 500 años de conquista

2010-01-13

La conquista castellana de 1512-1524.


El reino de Navarra, pese a ser un estado neutral durante la guerra que enfrentaba a Castilla-Aragón contra Francia, fue invadida por las tropas del católico Fernando de Aragón "el falsario", regente de Castilla tras la muerte de su esposa Isabel en 1504 y su yerno Felipe I en 1506.
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Para ello engañó a sus aliados, los ingleses, que esperaban la orden, que nunca llegó, de atacar Baiona. Falsificó tratados como el de Blois y bulas papales de excomunión a los legítimos reyes de Navarra. Utilizó su mejor ejército, proveniente de la guerra en Italia al que sumó tropas vasconas, alistadas por obligación, para ir a combatir contra sus propios hermanos.

Iruña/Pamplona, de unos 6.000-8.000 habitantes nada pudo hacer ante los 12.000 hombres del Duque de Alba que entraron el 25 de Julio de 1512. Tras ella cayeron el resto de poblaciones, las que más resistieron fueron Tudela (9 de septiembre) y Garazi (10 de sep.)donde las propias cronicas castellanas hablan de la dureza con que trataron a la población.

Los reyes de Navarra partieron a Pau desde donde organizaron un ejército que intentó la reconquista entre octubre y diciembre. La nieve obligó a retirarse de nuevo a sus posesiones en iparralde. Por el camino de Belate quedaron unos cañones que nobles gipuzkoanos lucieron en su escudo ganandose el favor del rey español.

Tras la muerte del rey de Castilla y Aragón en 1516, un nuevo ejército Navarro-Gascón se internó de nuevo con dirección a Iruña pero fue desbaratado y su mariscal Pedro de Navarra fue apresado en Izaba y conducido a la prisión de Simancas donde morirá asesinado en 1522. El cardenal Cisneros, regente del reino de Castilla, ordenó destruir la mayoria de los castillos navarros para evitar sublevaciones.

Los conflictos internos en Castilla obligan a retirar parte del ejército de ocupación español y animan al nuevo rey de Navarra, el sangüesino Enrique II (1517-1555) a enviar un nuevo ejército en 1521 que rapidamente recupera toda la Baja y Alta Navarra. Las poblaciones se sublevan a favor del rey navarro y echan a los castellanos.

Tras el intento de sitiar Logroño, puerta del reino, los castellanos llegan con su ejercito. Persiguen al navarro hasta Noain donde lo derrotan en 30 de junio de 1521. Se habla de 5.000 muertos entre los navarros. Los supervivientes toman los castillos de Garazi, Amaiur y Hondarribia.

En 1522 los españoles derrotan a los Navarro-Lapurtanos en Behobia (30 de junio) y Amaiur (22 de julio). Garazi cae en manos españolas pero al llegar el invierno es recuperada. Finalmente Hondarribia capituló en 1524.

Posteriormente en 1527 los bajonavarros echaron a los españoles definitivamente de sus tierras. El emperador Carlos V abandonó en 1530 sus intentos de dominar ésta parte de Nabarra que continuó independiente hasta 1620, en que fué conquistada por las tropas de Luis XIII de Francia.

2009-06-23

Alarde militar en Irun

Después de la invasión castellana de Navarra en 1512 se produjeron varios intentos de recuperación entre 1512 y 1521 que terminaron con la fatídica derrota en Noain. Los supervivientes de aquella batalla, bajo el mando del mariscal Pedro de Navarra recuperaron las fortalezas de Donibane Garazi, Amaiur y Hondarribia para el legítimo rey de Navarra Enrique II "el Sangüesino". Por tanto la zona de fricción entre el imperio español y el reino de Navarra se situaría junto al río Bidasoa.

El 30 de junio de 1522, día de San Marcial, los señores Labortanos de Urtubia y Senper conducían sus tropas desde la fortaleza navarra de Hondarribia hacia el monte Aldabe en Irun, donde acampaban tropas españolas. El objetivo era tomar el castillo de Behobia para adelantar posiciones.

Pedro Esarte cuenta en su libro Navarra, 1512-1530 que la batalla, se basó en el factor sorpresa y la diferencia de fuerzas que proporcionaba la caballería. Según Moret, recogiendo a Garibay y otros autores españoles, "se hizo creer al enemigo que el ejército imperial pasaría por el camino Real, entre Errenteria y Oiartzun, mientras las tropas se dirigieron a Irun por el valle de Alzubi de Legarra, subiendo la caballería silenciosamente al alto". Las tropas navarras cayeron en la trampa, al creer que el grueso del ejército lo tenían enfrente y que su espalda quedaba protegida por las rocas del monte Aldabe, hoy San Marcial.

Entre los muertos destaca la figura de Johan Remíriz de Baquedano, señor de Ekala y de San Martín de Ameskoa y héroe de la resistencia navarra, que con palabras del historiador Joseba Asirón, encabezó la revuelta de Estella en octubre de 1512, fue hecho prisionero en la intentona legitimista de 1516, venció a los castellanos en la batalla de Zegarrain en mayo de 1521 y participó en la desgraciada batalla de Noain, y posteriormente en la toma de Hondarribia a manos franco-navarras. Sus compañeros recogieron el cuerpo y lo enterraron en un desconocido lugar, al otro lado de la muga. Johan no encontró la justicia ni después de muerto, y todavía en 1539 su desgraciada viuda pleiteaba por recuperar la casa y los bienes de su difunto marido. En cualquier otro país, personas del talante de Johan Remíriz de Baquedano gozarían de prestigio y reconocimiento público, pero en la Navarra del siglo XXI es, todavía hoy, un perfecto desconocido.

Según la crónica de los vencedores el señor de Senper fue hecho prisionero al principio de la confrontación. Más tarde atacaron el campamento donde se encontraban los mercenarios alemanes al servicio del rey de Navarra. Estos fueron cañoneados y atacados por su retaguardia quedándoles la bajada al llano como única salida. Tras quedar indefensos, los soldados imperiales se ensañaron con ellos y otros se ahogaron en el Bidasoa, al intentar escapar. Esta crónica da cifras dispares como que solo un soldado castellano murió en combate por 2800 de los “franceses”.

Tomás Urzainqui y Juan Maria de Olaizola en su libro La Navarra marítima, nos dicen que fue una victoria castellana señalada, aunque no por la dureza de los ataques ni por el número de combatientes muertos que fue muy escaso por ambas partes. Se trata de una de las escaramuzas previas a las tomas de los castillos de Amaiur (19 de julio de 1522) y Hondarribia (25 de marzo de 1524).
El alarde de Irun recuerda este capítulo de nuestra historia, aunque mal intencionadamente se ha hecho entender a la población que vencieron a un ejercito francés, cuando realmente eran tropas navarras y gasconas.

Anteriormente, en 1513 y por orden de Juana de Castilla, se colocaron en el escudo de Gipuzkoa, 12 piezas de artilleria, en memoria de las arrebatadas en Belate al ejercito Navarro-Gascón, que volvía a los territorios navarros libres del norte de los pirineos, del fracasado intento de recuperar Iruña en otoño de 1512. Afortunadamente en 1979 fueron retirados del escudo por orden de las Juntas Generales de Gipuzkoa mandando un mensaje de hermandad dando cuenta al Parlamento Foral Navarro. http://w390w.gipuzkoa.net/WAS/CORP/DJGPortalWEB/territorio_historico_de_gipuzkoa.jsp?id=02&idioma=es

Las monarquías española y francesa siempre nos han utilizado para agredirse mutuamente. En 1659, tras las conquistas de 1512-1524 por parte española y en 1620 por parte francesa, fijaron la frontera de sus estados a lo largo de los montes Pirineos, dividiendo a Navarra en dos, tal como reconoce el tratado de límites vigente hoy desde 1856.

Son muy numerosos los intentos que desde entonces se han dado, por parte de Irun y Hondarribia, para retornar a Navarra. Se realizaron gestiones entre los años 1638 al 1655, durante las cuales dejaron de asistir a las Juntas Generales de Gipuzkoa. Se trató en las Cortes de Navarra, de nuevo, en 1702, 1743-1744, y 1754. Finalmente se reincorporaron a Navarra el 26 de septiembre de 1805, pero el rey español Fernando VII decidió entregarlas a Gipuzkoa en 1814. Pese a todo los intentos continuaron en 1936 pero las autoridades franquistas de nuevo lo impidieron.